[frame="10 80"]La década de los sesenta es rica en acontecimientos, pero en los anales de la historia quedará marcada por la llegada del hombre a la luna, el 20 de julio de 1969. Los astronautas del Apolo XI, Armstrong, Aldrin y Collins nublaron la proeza del ruso Yuri Gagarin, que en 1961 se convirtió en el primer cosmonauta de la historia.
En España cada año se duplicaban los turistas. Sus divisas y las que enviaban los emigrantes españoles, que se dejaron la piel en Europa, hizo florecer la economía. Nuestras ciudades se llenaron de biscuters y vespas (costaban entre 15.400 y 19.600 pesetas). Enseguida empezamos a cantar aquello de: “Adelante hombre del 600, la carretera nacional es tuya...” Por 2,50 pesetas, además, una pareja podía ir al teatro. En 1963 desapareció la perra gorda. Celebramos los 25 años de paz con un gran desfile militar en el madrileño paseo de la Castellana, entonces del Generalísimo. Aprovechando la efemérides se estrenó la película “Franco, ese hombre”.
Ya es un hecho comprobable (1963) que la talidomida fue la causante de las taras físicas con que nacieron miles de niños entre el 58 y el 62. EE. UU. entró en la guerra de Vietnam (1964). Esto dio lugar a la aparición de dos movimientos pacifistas: los beatnicks (1965) y los hippies (1968), que propugnaban hacer el amor y no la guerra y consumen LSD. En esa época, nosotros estábamos inmersos en la España ye-ye, que capitaneaba Conchita Velasco y en el Real Madrid, que ganó la sexta Copa de Europa en 1966. El Cordobés revolucionaba los ruedos.
Al ritmo de “izquierda, izquierda, derecha, derecha...” nos pusimos a bailar la yenka. Agarraditos, el “Yesterday” de los Beatles y como dislocados el twist o “Satisfaction” de los Rolling Stones.
Estos son los años del pop. Conjuntos y solistas alegran nuestros guateques
También cantamos el “Porompompero” con Manolo Escobar. nos embelesamos con “Esos ojitos negros” del Dúo Dinámico y veíamos a Karina “buscando en el baúl de los recuerdos”. En 1968, Serrat se negó a interpretar en castellano ante Europa, “La, la, la”. Massiel regresó de Londres como una heroína. Por primera vez en la historia del Eurofestival, una española quedó primera.
Los sesenta son la década de la música y de las series de televisión; de los festivales de San Remo, Benidorm y Eurovisión. De los cantantes italianos, de los franceses y de los anglosajones. Hasta la hermana Sonrisa, con su “Dominique, nique nique...” y el padre Duval, conocido como el trovador de Dios, ingresaron en el “hit” de éxitos.
En España triunfaban los Pekenikes, los Brincos, los Relámpagos, los Bravos, los Cinco latinos, Rosa Morena, Tito Mora, Enrique Guzmán, Juan y Junior, Fórmula V, Los Sirex, José Guardiola, Luis Gardey, Raphael y Manzanero.
Claro que todo no era música ni la mini que lanzó Mery Quant (1966) a través de Twiggi y luego de La Gamba. En 1965 se utiliza el biquini como signo de apertura, pero se cierran las Universidades por las protestas estudiantiles, que se saldan con Tierno Galván, Aranguren y García Calvo expulsados de sus cátedras el 14 de febrero.
El Cordobés fue el amo y señor de los ruedos, mientras la tele nos deleitaba con “Bonanza”
Franco dice que un contubernio judeo-masónico-comunista nos impide la entrada en el Mercado Común. Para que se chinchen, el régimen anuncia a bombo y platillo que en Arroyoluengo (Burgos) se ha encontrado petróleo. El 17 de enero de 1966, a los norteamericanos se les escapó una bomba nuclear -que a Dios gracias no explotó-, en la playa de Palomares (Almería). Paco, un pescador de la zona, lo vio todo, pero pasaron de él. Fraga, ministro de Información y Turismo, se bañó ante las cámaras del No-Do, para quitar el susto radiactivo a los turistas.
El 14 de diciembre de 1966 votamos en referéndum nacional la Ley de Sucesión al Estado y en el 69 las Cortes aprobaron que el príncipe Juan Carlos de Borbón fuera el sucesor del Jefe del Estado a título de Rey.
Los españoles crecimos con Joselito y Marisol. Imitamos a la Dúrcal y hacíamos cola en el cine para ver “El verdugo”, “La gran familia”, “Hatari”, “Lawrence de Arabia, “Doctor Zhivago”. Reímos con Tony Leblanc, Isbert, los Ozores, Gracita Morales y Cassen. Nos gustaban Sonia Bruno, Fernán-Gómez, Fernando Rey, Rodero, Prada, Rabal, Closas y Amparo Soler Leal.
El padre Peyton nos exhortaba desde la tele con la frase: “La familia que reza unida, permanece unida”. A los televisivos Jesús Álvarez, Federico Gayo, Joaquín Prat, Pilar Cañadas, Carmina Alonso y Marisa Medina les considerábamos como de la familia. El éxito lo firmaban los programas “Escala en Hi-fi”, “Estudio 1”, “Reina por un día”, “Un millón para el mejor”, “Cesta y puntos”, “Salto a la fama” o las series de “Perry Mason”, “Bonanza”, “Dick van Dike”, “Doctor Kildare”, “El fugitivo” y “El santo”. [/frame]





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